Destruir el Deporte: Quitemos el Marcador!

Estoy muy agradecido de que estés leyendo esto, porque necesito tomar parte en este tema del marcador en deportes base, aunque me referiré más al fútbol por conocimiento de causa, en el baloncesto está a la orden del día también. Mi postura personal y profesional está extremadamente en contra de eliminar el marcador, limitar el marcador a una diferencia de puntuación máxima y cualquier otro tipo de medida que se realice con un efecto sobreprotector y un aire a anticompetitividad sobre el deporte de base, el cual debería formar en valores, pero también en experiencias y emociones, que, recuerda, que también tiene que haber negativas.

Voy a contextualizar la situación. Vivimos en una sociedad machacada a mensajes buenistas, optimistas y que pretende hacernos adictos al bienestar y a la felicidad. De este modo, se nos ha convencido que lo positivo es bueno y lo negativo es malo para nosotros, pero existe la ciencia del comportamiento humano, la psicología, la cual nos dice que muchas veces esto no es así. De esta forma, alguien que siempre tiene unas expectativas pesimistas puede que no de todo su potencial, pero también, alguien con expectativas excesivamente altas u optimistas suele tener poco éxito y una baja efectividad en su rendimiento. Por esto, existe una cultura de la sobreprotección en lo que se refiere a los estilos educativos familiares que todos, de un modo u otro, estamos experimentando en la sociedad. De esta forma, el término “niños” se está equiparando en significado moral a “desamparados”, “dependientes” o a nivel de calle a “pobrecitos”. Un niño es una persona en desarrollo que debe poder desarrollar todo su potencial, bajo sus limitaciones en capacidades, habilidades, genética y tiempos madurativos. No todos los niños van a ser talentosos en lo mismo, aunque todos seguro tendrán algún talento, muchas veces el físico-coordinativo no lo es, y equipos de fútbol, baloncesto, etc. que aglomeran niños de este perfil es más probable que pierdan, reciban goleadas o se frustren, lo cual no es malo. Aun así, toda muestra o señal de superioridad de unas personas sobre otras (aunque proceda del talento de las primeras) se criminaliza en la sociedad, no sólo en la infancia, también en la vida adulta, y debido a esto, se va oliendo hace tiempo un aire a preocupación por que haya equipos que siempre pierdan y que (por el resultado) esos niños no disfruten. Esta preocupación no es más que un efecto paradójico, dando por supuesto que los niños sólo disfrutan del partido, que sólo disfrutan si ganan o que la diversión depende del resultado. Tenemos un gran problema!

El deporte es una forma de selección natural, igual que el sistema laboral o sistema académico y regulan nuestra vida con sabiduría. Las personas no somos iguales, no tenemos las mismas capacidades ni talentos y no vamos a tener éxito por igual ni en las mismas cosas, esto es incrontrolable y natural, es un profundo error pretender cambiarlo. El deporte federado implica un calendario de competición, si consideramos que una persona no tiene el talento ni las cualidades necesarias por el momento para asumir ese calendario de competición lo más apropiado es no federarla y dejar que enfoque sus esfuerzos en los entrenamientos y, si se dan, encuentros amistosos o de entrenamiento. Deporte significa competir, superarse, ganar, perder, empatar, disfrutar y sufrir, por igual y a veces de forma no compensada, una familia que decida introducir a su hijo en el deporte debe comprender esto, y si es en un deporte de equipo comprender que eso se aglomera bajo los compañeros que tenga su hijo.

Hacer deporte es extremadamente importante y beneficioso para la salud, no se trata de que si el deportista no tiene aptitudes no realice el deporte, sino ajustar el nivel competitivo al que se expondrá al deportista. Por ello son las federaciones que deben regular y disponer de categorías suficientes para que pequeñas personas puedan competir a niveles bajos y en los deportes con multitud de fichas federativas, no hay excusa.

marcador

Pues bien, voy a exponer unos puntos a favor de mantener los marcadores en competiciones deportivas de base SIEMPRE y sin alterar, independientemente de la edad del niño:

  • El deporte es competición, con uno mismo, con los compañeros y con los rivales. El marcador dota de relevancia a la competición frente a los entrenamientos y esa dosis de relevancia produce aprendizajes de alto impacto muy productivos para cualquier persona.
  • El efecto psicológico que produce un marcador durante el trascurso de un partido genera situaciones muy diversas donde el deportista aprende a gestionar aspectos deportivos relacionados con esa situación. Ej: ser más directo porque perdemos de un gol, mantener la posesión porque ganamos, trabajar la defensa porque nos ganan de 3 goles y no debemos encajar más, etcétera.
  • Este marcador final, al acabar la competición, genera emociones, alegría, tristeza, ira, y derivadas, no podemos ni debemos privar a una pequeña persona de sentir esas emociones, aprender de ellas y darle pie a gestionarlas. Puesto que nadie lo hará cuando le deje una pareja, consiga un trabajo nuevo o le pongan una multa.
  • A nadie le gusta perder, pero que algo no te guste no significa que te perjudique. Saber perder, gestionar la frustración, hacer autocrítica, encontrar nuevos aspectos que mejorar y tener espíritu de superación, son sólo unos pocos ejemplos de habilidades que se pueden dar cuando recibes una goleada.
  • Castigamos al ganador y al fuerte por contentar al débil. Si un jugador marca 8 goles en un partido, es de admirar y debe ser un orgullo para él, no es un abusón, no se aprovecha y no debería marcar 4 goles sólo por “no ofender”. Si el que pierde debe superarse, el que gana aún más, porque si el que es superior deja de competir significa que está subestimando al rival y le falta al respeto deportivo. Si un equipo gana 8-0 y está rindiendo bien y trabajando los aspectos entrenados durante la semana, es bueno que fluya su juego, aunque el partido acabe 14-0. Diferente es cuando el entrenador pretende aumentar esa ventaja por capricho y da consignas para incrementar ese marcador. De igual forma, si el entrenador considera necesario trabajar otros aspectos puede hacer cambios aprovechando la comodidad del marcador. Sí, los entrenadores también aprenden gracias a que existe marcador.
  • Se compite con el objetivo de ganar, se consiga o no, divertirse a veces sucede más que otras y es algo que no se puede controlar (las emociones surgen y se gestionan, las emociones no se deciden), aprender es algo que se da siempre en mayor o menor medida, por esto, todo formador debe darle un papel crucial al marcador y a la competición. Es una situación dónde se generan aprendizajes diferentes al entrenamiento con el objetivo de ganar y es esa búsqueda del resultado el que genera todo lo demás; sin resultado no hay competición, sin competición no es deporte, es ocio y actividad física.
  • El marcador genera la oportunidad de mejorar psicológicamente, invita a todos a reflexionar sobre lo realizado en el partido al margen del marcador, ser capaz de ser realista y analizar mis errores y éxitos independientemente del resultado obtenido me centra en mi mejora personal y aprendo a matizar los resultados. Cómo voy a gestionar la dualidad rendimiento-resultado si no tengo el resultado? 
  • Sin marcador eliminamos un flujo de motivación importantísimo. La motivación intrínseca de hacer las cosas bien es fundamental, pero también la de marcar un gol, de hacer ganar a tu equipo o la de ser el pichichi funciona como refuerzo positivo a todo el trabajo realizado por el joven y todo el esfuerzo y dedicación. Así mismo, el reconocimiento social que tiene el jugador con éxito al marcar gol le dota de una autoestima y motivación por seguir haciéndolo muy importante.
  • Muchas veces el que pierde genera baja autoestima o unas etiquetas negativas. Esto no es culpa del marcador, sino de la mala gestión del resultado por el deportista, por el entrenador y por los familiares. Orientar la derrota hacia objetivos de mejora, ajustar las expectativas, centrar la orientación motivacional en la tarea en lugar del resultado son prácticas fundamentales.
  • La obsesión táctica de entrenadores noveles genera a veces el mismo problema que un marcador abultado. Pretender que tu equipo juegue como el Barça de Guardiola sin tener los jugadores adecuados puede generar mucha frustración, salir jugando desde atrás ante un equipo con presión arriba y otros aspectos tácticos desadaptados al partido, al rival y a los jugadores de los que dispones pueden generar problemas absurdos y muy evitables.
  • En lugar de quitar el marcador se podría aumentar la formación para que entrenadores, niños y familiares sepan gestionar estas situaciones, ofreciendo una calidad deportiva mayor y un valor añadido formativo. Estas medidas siempre se adoptan por quienes no saben hacer un buen trabajo perjudicando a los que sí lo hacen.

Podría seguir así, con muchos más argumentos. El motivo por el que se quita el marcador carece de importancia en sí, debido a los efectos negativos que tiene el hecho de retirar el marcador, goleadores, etc. Si es por sobreprotección, por creer que se favorecen los valores o porque es una moda del buenismo de la sociedad es lo de menos…lo importante es lo que implica y espero haber arrojado luz sobre el tema. Gracias por leer hasta aquí y os dejo una noticia (la que colmó el vaso) para que me decidiera tras mucho tiempo a escribir esto: https://verne.elpais.com/verne/2018/10/08/articulo/1538986343_363893.html

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Showing 2 comments
  • Pep
    Responder

    Buenas tardes,
    El Govern debería escuchar a los profesionales.
    Estoy totalmente de acuerdo con tu publicación.

    • Óscar Bueno
      Responder

      Gracias por tu comentario! Ojalá lo hagan, tenemos muchas cosas que aportar, y a veces, como esta, puede ser una aportación importante. Un abrazo

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